Aproximadamente entre el 50% y 60% de los recién nacidos después del primer día de vida comienzan a adoptar una coloración amarillenta en la piel del rostro o a veces hasta el torso que en la mayoría de los casos pasa inadvertida o despreocupante por los padres pero otras veces les causa alarma y se preocupan por una situación que en la gran mayoría de los casos es totalmente inofensiva aunque no por este señalamiento se entienda que no puede volverse muy peligrosa y hasta mortal.
Esta condición se denomina clínicamente Hiperbilirrubinemia Neonatal o Ictericia Neonatal, a su vez se subdivide en diferentes tipos que varían desde la Fisiológica (inofensiva y la mayoría de los casos) hasta la Severa (mortal); dependiendo estos tipos principalmente de la etiología que poseen y sus bases fisiopatológicas.
DEFINICIÓN DE HIPERBILIRRUBINEMIA NEONATAL:
Se define como la coloración amarillenta de la piel y mucosas en el recién nacido que externaliza un desequilibrio entre la producción y eliminación de bilirrubina en los mismos. Sus causas son múltiples y pueden ser bioquímicamente hablando idénticas a las del adulto, es decir directa, indirecta o mixta (según la bilirrubina que se encuentre elevada; directa, indirecta o ambas).
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DIAGNÓSTICO DE HIPERBILIRRUBINEMIA NEONATAL:
La Hiperbilirrubinemia Neonatal es monosintomática, es decir, el único signo visible es la ictericia (coloración amarillenta de la piel) y no presenta ningún síntoma (hecho que debe tranquilizar a los padres porque sus bebés no están sintiendo nada). Otros síntomas y signos sólo son visibles cuando los niveles de bilirrubina son tan elevados que comienzan a provocar complicaciones.
Para examinar la ictericia el médico o los padres deberán desnudar por completo al bebé y examinar hasta que zona se encuentra la coloración amarillenta, tomando en cuenta que su presentación es céfalocaudal, es decir, comienza en la cabeza y según va aumentando los niveles de bilirrubina en la sangre se va presenciando luego en el los brazos, tórax, pelvis y muslos y por último en las piernas y pies. Mientras la coloración amarillenta no se encuentre en las piernas las posibilidades de presentar complicaciones son remotas con un buen tratamiento. No obstante debe ser en cualquier nivel monitoreada por el médico Pediatra.
Luego de ser examinado el bebé deberá tomársele muestras de sangre para determinar los niveles de bilirrubina en sangre (directa, indirecta y total) puesto que aunque los niveles de la coloración amarillenta de la piel se correlacionan con los niveles de bilirrubina en sangre, no es una regla y podemos encontrar a un bebé poco amarillo con niveles muy altos de bilirrubina en sangre (tal es el caso de los bebés de piel oscura, en los cuales es muy difícil notar la ictericia).
Otros valores que deben determinarse mediante la sangre son:
- Grupo sanguíneo y Rh (materno y del bebé).
- Hematocrito.
- Hemoglobina.
- Recuento de Reticulocitos.
- Prueba de Coombs.
- Frotis Sanguíneo.
COMPLICACIONES DE HIPERBILIRRUBINEMIA NEONATAL:
Las complicaciones más comunes de la Hiperbilirrubinemia Neonatal se deben principalmente a la deposición de bilirrubina no conjugada en el cerebro, produciendo una complicación aguda y otra crónica.
A continuación mencionamos ambas complicaciones y los síntomas que los padres deben tomar en cuenta para reconocerlas a tiempo y acudir inmediatamente a un centro hospitalario donde puedan socorrer al bebé y evitar un daño mayor al producido al momento por la toxicidad de la bilirrubina indirecta.
- Encefalopatía Bilirrubínica Aguda (complicación aguda): Los signos presentes al principio de la complicación son: succión débil, letargo, pérdida de la fuerza en los movimientos (brazos caídos sin fuerza para mantenerlos en el aire). Según avanzan los días: irritabilidad, músculos contraídos, pérdida completa de la succión, llanto débil, convulsiones, coma, muerte.
- Kernicterus (complicación crónica): Pérdida completa de la succión, parálisis de la mirada, signos de retardo mental, signos de parálisis cerebral, coma, muerte.
TRATAMIENTO DE HIPERBILIRRUBINEMIA NEONATAL:
El tratamiento de la Hiperbilirrubinemia Neonatal se divide según el tipo de la misma:
- Hiperbilirrubinemia Fisiológica y secundaria a la mala técnica de Lactancia Materna: El único tratamiento y el más eficaz es la propia lactancia. Con una buena alimentación durante las siguientes semanas la coloración amarillenta del bebé desaparecerá gradualmente. En muchos casos, el colocar al niño desnudo cerca de una ventana cerrada en la casa debajo de los rayos del sol por 10 minutos al día evitando que éstos no lo molesten o le dañen apresura el proceso de curación. El tratamiento médico es innecesario en estos casos aunque muchos pediatras recomiendan que se realice fototerapia o luminoterapia por lo menos un día y luego continuar con las recomendaciones mencionadas en el hogar.
- Hiperbilirrubinemia secundaria a la Lactancia Materna: En estos casos se recomienda que se suspenda la lactancia durante una o dos semanas hasta que el bebé haya perdido la coloración amarillenta de la piel. Una vez normalizado se reintegra la lactancia.
- Hiperbilirrubinemia Patológica: Su tratamiento es médico y se basa en tres pilares o escalones donde la opción de utilizarlos es gradual y depende del progreso o no del bebé.
- Luminoterapia o Fototerapia: Consiste en colocar al bebé debajo de luz blanca cuya acción será transformar la bilirrubina circulante en isómeros no tóxicos (lumirrubina) e hidrosolubles para así poder ser eliminados por el bebé fácilmente por las heces fecales y la orina. Los padres y los médicos deben siempre asegurarse de los siguientes datos en este tratamiento:
- Cambiar al bebé de posición continuamente.
- El bebé debe estar desnudo y estar cubierto por el pañal.
- La distancia entre el bebé y la fuente de luz debe ser de 20 – 30 cm.
- La vida media de los tubos de luz es de 80 días. Este dato es my importante pues los padres deberán siempre confirmar que sus hijos no estén bajo una luz que por la pérdida de su capacidad debido a los días de uso no esté ofreciendo ninguna ayuda.
Los efectos adversos de este tratamiento son: diarrea, deshidratación, presencia de eritemas y el Síndrome del Bebé Bronceado. Todos disminuyen con la suspensión del tratamiento.
- Farmacoterapia: Si la luminoterapia no está funcionando o si los niveles de bilirrubina indirecta son demasiado elevados se procede con la administración de fármacos. Siendo los más utilizados (mencionados en orden de mayor capacidad terapéutica):
- Metoporfirina: Por ser inocua y por llegar a suplantar en muchos casos enteramente la Fototerapia es la principal opción terapéutica farmacológica en los casos de Hiperbilirrubinemia Severa.
- Fenobarbital: Debido a sus efectos adversos su uso está limitado a los recién nacidos con Síndrome de Crigler-Najjar. También estudios han demostrado su eficacia como tratamiento preventivo de Hiperbilirrubinemia Fisiológica y Patológica además de prevención para el riesgo de Kernicterus, si se administra a la madre durante el último trimestre de Embarazo.
- Sustancias No Absorbibles: Agar, Carbón y Colestiramina.
- Recambio Sanguíneo: Es una terapia cruenta que consiste en la exanguineación, es decir, la extracción de la sangre del bebé para ser reemplazada por sangre materna (transfusión). Este tratamiento es el último recurso que actualmente se posee para evitar que el bebé presente complicaciones severas o fallezca a causa de niveles muy elevados de bilirrubina indirecta circulante. Solamente se utiliza cuando la combinación de los anteriores tratamientos o el uso de Luminoterapia intensa no ha funcionado o cuando al ser recibido el bebé en emergencias o en la consulta ya presenta síntomas y signos de sufrimiento cerebral o daño cerebral.
PREVENCIÓN DE HIPERBILIRRUBINEMIA NEONATAL:
Desde el año 2004 la Academia Americana de Pediatría recomienda la Lactancia Materna exclusiva como el mejor método de prevención para esta enfermedad además de otras pautas diagnósticas dirigidas principalmente al Neonatólogo y al Pediatra. Además en la práctica médica se recomienda llevar a los bebés uno o dos días después de haber sido dados de alta al Pediatra.
Autoría y Edición:
Fecha de Publicación: 21 - Agosto - 2010
Fecha de Última Actualización: 16 - Septiembre - 2011
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