Las uñas frágiles y quebradizas es un problema muy común, especialmente entre las personas de edad avanzada. Su importancia radica principalmente en el efecto negativo que ejerce en la apariencia física y produce millones de dólares a las industrias de belleza debido a la urgencia por parte sobre todo de las mujeres para tratarlas.
En este artículo hablaremos sobre sus causas, las formas tan diversas de fragilidad de las uñas y en especial de su tratamiento.
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Causas de las uñas frágiles y quebradizas:
Su etiología o causa puede dividirse para mejor entendimiento en causas locales y causas sistémicas, es decir, aquellas que producen el daño directamente en la superficie ungueal y aquellas que a través del daño producido en otros órganos del cuerpo se reflejan a través de la piel y de sus faneras como las uñas.
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Causas Locales:
- Tics nerviosos: El morderse las uñas debido a situaciones de stress es quizás la causa más común de producción de uñas dañadas.
- Productos químicos: En ambos géneros, el uso de sustancias como detergentes alcalinos, disolventes, malos cosméticos, esmaltes, endurecedores con grandes concentraciones de formol y quitaesmaltes mal formulados, de forma continua producen un efecto desastroso en la apariencia de las uñas y debilitan progresivamente su composición, convirtiéndolas en más frágiles.
- Infecciones: La Onicomicosis o infección por hongos de las uñas, es sobretodo frecuente en las uñas de los pies, deformando de forma alarmante la superficie ungueal. Sin embargo, a veces este cambio se observa con la presencia de rugosidades en las uñas y además se observa una fragilidad máxima, provocando que golpes leves en las uñas de los pies produzcan la encarnación de las mismas en el lecho ungueal.
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Causas Sistémicas:
- Alimentación inadecuada: La nutrición como se ha repetido en la mayoría de los artículos de esta sección es en exceso importante para la mantención de una piel saludable y por tanto de sus faneras como las uñas. La ingesta inadecuada de vitaminas y minerales además de reflejar problemas en otros órganos del cuerpo, también provocan fragilidad en las uñas.
- Deshidratación: Estados deshidratantes como procesos diarreicos, shocks hipovolémicos (sangrados profusos) o exposiciones prolongadas al sol; producen el mismo efecto de deshidratación en las capas que conforman las uñas generando fragilidad inmediata debido a su exfoliación por capas.
- Anemia: De todas las patologías sistémicas esta es quizás la más común en producir efectos negativos en la apariencia de las uñas, pero sobre todo provocando su fragilidad.
- Endocrinopatías: La alteración de diversas hormonas, especialmente las hormonas tiroideas y las androgénicas son causantes de alteraciones en la superficie de las uñas, provocando rugosidades y fragilidad.
- Otras alteraciones: Patologías renales (principalmente la Insuficiencia Renal Crónica), hepáticas, reumatológicas y cardiacas. Son causantes de fragilidad en las uñas.
Formas de romperse las uñas:
Cada persona puede experimentar una forma de romperse las uñas y en muchos casos hasta varias formas diferentes en el transcurso de su vida. Las formas más frecuentes son:
- Onicosquisis: Exfoliación en capas de las uñas a partir del borde distal o libre.
- Onicoraxis: Fisura longitudinal de la superficie ungueal.
- Traquioniquia: Presencia de rugosidades en la superficie ungueal. Generalmente se acompaña de un aspecto mate.
- Onicolisis: Desprendimiento de la uña del lecho ungueal.
- Acanalamientos: Son longitudinales y provocan un aspecto endentado del borde distal o libre.
Tratamiento de las uñas frágiles y quebradizas:
- Tratamiento Farmacológico:
- Kit de PODIUM: Este tratamiento consiste en la utilización de un revitalizador, un endurecedor y un quitaesmalte oleoso sin acetona. Dentro de los tratamientos farmacológicos para esta patología tan frustrante, es sin lugar a dudas la mejor opción; sin embargo, el tratamiento es muy riguroso y debe tomarse en cuenta que al igual de los demás tratamientos los efectos no son inmediatos, tardando generalmente hasta 6 meses en verse los resultados deseados, tiempo en el cual no se aconseja colocar ningún producto encima de las uñas como pinturas ni quitaesmaltes no oleosos. El tratamiento debe seguirse al pie de la letra y durante todo el tiempo las uñas deben limarse para disminuir al tamaño deseado cuando empiezan a crecer, olvidándose del uso de tijeras y cortaúñas. Un efecto secundario de este tratamiento que a veces suele ser molestoso para los usuarios, es el rápido crecimiento de las uñas debido al revitalizador.
- Endurecedores: Su constitución debe ser a base de acrilatos y poliamida, evitando aquellos que en su composición se encuentre formaldehido debido que muchos casos han experimentados reacciones alérgicas. Su uso ha demostrado resultados muy positivos y en muchos casos rápidos.
- Antimicóticos: El uso de fármacos antimicóticos locales y orales está prescrito solamente para casos de Onicomicosis (infección por hongos en las uñas) y siempre debe ser regulado por un Dermatólogo o un Médico Estético, debido a que poseen reacciones adversas bastantes severas, especialmente en las células sanguíneas y hepáticas.
- Uñas artificiales: Están recomendadas cuando la alteración de las uñas es muy severa y mientras dure el tratamiento por su efecto estético, debiéndose tener mucho cuidado al retirarlas debido a que el pegamento o cola que se utiliza para colocarlas al momento de retirarse pueden dañar las uñas y emporar la patología y en algunos casos hasta desprender por completo la uña afectada. Las uñas esculpidas y las de porcelana endurecidas con polvo de silicio proporcionan una solución estética para las personas que poseen patologías ungueales que no poseen tratamiento hasta la fecha.
- Complejos Vitamínicos: La ingesta oral de suplementos vitamínicos a la fecha no han demostrado efectos positivos para el endurecimiento de las uñas, siendo más los efectos adversos.
- Tratamiento Natural: A pesar de que el tratamiento farmacológico posee una gran efectividad, los tratamientos naturales o más conocidos como “tratamientos caseros” ejercen un efecto similar aunque su utilización debe ser cotidiana y sobre todo hay que tener mucha paciencia, porque al igual que el tratamiento farmacológico los efectos realmente positivos se obtienen pasados algunos meses. A continuación mencionaremos diferentes trastornos relacionados con el tema y sus posibles tratamientos naturales.
- Cutículas inflamadas: Una cucharada de aceite de oliva y 4 gotas de zumo de limón. Con la combinación se deberá realizar masajes con movimientos circulares en las zonas afectadas. Este procedimiento deberá realizarse diariamente a cualquier hora del día durante dos semanas y luego descansar durante un mes, al siguiente mes lo mismo y así sucesivamente hasta haber alcanzado la desinflamación total y la normalización de las cutículas.
- Uñas de coloración mate y/o manchadas: En un plato hondo con agua caliente y un poco de agua oxigenada remojar las uñas una vez por semana, hasta que vuelvan a recuperar su transparencia. Otro tratamiento es utilizando un algodón embebido en vinagre común frotarlas suavemente por unos instantes, realizando movimientos circulares, repitiendo la operación de igual forma una vez por semana.
- Uñas frágiles: En un pozuelo colocar un poco de esmalte transparente, luego agregar 5 gotas de jugo de limón, 5 gotas de yodo blanco y un diente de ajo triturado; dejar reposar la combinación durante un día y luego colocársela en forma de mascarilla en las uñas; realizando la misma operación durante 15 días. Generalmente solo con esta operación los resultados son fabulosos, sin embargo a veces es necesario realizar nuevamente la misma operación el siguiente mes.
¿Cómo evitar las uñas frágiles y quebradizas? – Prevención -:
- Evitar el uso de tijeras o cortaúñas para regular su tamaño. Para este fin es mejor el uso de limas de cristal o destellos de diamantes, evitando de igual forma las limas con briznas de metal.
- Mantener una alimentación completa y saludable, asegurando la ingesta adecuada de vitaminas y minerales. También es muy importante la ingesta de agua para mantener una hidratación adecuada de las capas que conforman las uñas.
- Tratar de mantener las uñas siempre limpias.
- Evitar el contacto directo de las manos con productos químicos dañinos para la piel y las uñas, utilizando como protección guantes de goma o plástico con cubierta interior de tejido o de algodón. El uso de guantes con las manos mojadas empeora la situación patológica de las uñas y en muchos casos debido a la humedad genera la proliferación de los hongos. El uso de guantes blandos o protectores a base de glicerina y/o silicona solamente producen un efecto protector de máximo una hora, luego de este tiempo, su efecto es prácticamente nulo.
- El uso de esmaltes debe estar regulado a solamente una vez por semana.
- Al momento de retirar las uñas artificiales se deberá tener mucho cuidado en prevenir que la cola o el pegamento que las une no dañe la superficie de las uñas.
Autoría y Edición:
Fecha de Publicación: 31 - Octubre - 2010
Fecha de Última Actualización: 17 - Mayo - 2011
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