ACNÉ:
El acné (en cualquiera de sus múltiples variedades) es una enfermedad inflamatoria de la piel causada por una infección multibacteriana, pero principalmente por la bacteria Propionibacterium acnes.
Las glándulas sebáceas de la piel por estímulo hormonal, sobre todo de las hormonas formadoras de testosterona (que se encuentran tanto en los hombres como en las mujeres) durante la pubertad comienzan a producir secreción seborreica de forma excesiva, suceso que perdurará en mayor o menor medida durante casi toda la vida. Estas secreciones se acumulan en el interior de los folículos pilosos junto con las células muertas de la piel bloqueando a los mismos y creando un ambiente idóneo para las bacterias de la piel que han quedado atrapadas. Con los días habrá más producción de secreción seborreica y a su vez las bacterias, principalmente Propionibacterium acnes, se multiplicarán, provocando que el organismo envíe células y sustancias de defensa a la infección ocasionando que toda la cavidad se llene de seborrea y pus; lo que al exterior se observa como un comedón o grano inflamado.
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Generalmente, la batalla que se forma en el folículo piloso entre bacterias y células de defensa de nuestro organismo, suele terminar a nuestro favor y a los días el comedón desaparece. Sin embargo, el común denominador de la población que padece acné suele voluntaria o involuntariamente (como reacción al dolor) rascarse o reventarse los granos, hecho que produce el empeoramiento del comedón a la formación de un forúnculo por inoculación directa de bacterias a través de las uñas o el cese de la infección con formación de cicatriz porque al reventarse el grano se produce una lesión o herida en la piel.
Esta patología que ataca principalmente durante la pubertad y la adolescencia, provoca además de sus síntomas principales: inflamación y dolor, una connotación psicológica en los adolescentes por su presencia antiestética (sobre todo cuando aparece en el rostro). Es por eso que un sin número de compañías farmacéuticas (registradas y sin registrar) cada año realizan nuevos estudios para productos que puedan eliminar este mal. Esto sin contar con la búsqueda de dietas, mascarillas y productos no comprobados científicamente pero que suelen prometer increíbles resultados por parte de los afectados.
Al momento, no existe una cura infalible para el acné; esto se debe a que el factor principal en la formación del mismo es la piel y las características de ésta son diferentes para cada individuo. No obstante, existen compuestos que mencionaremos en este artículo que han comprobado mayor eficacia en cuanto se refiere al acné común o acné vulgar.
MITOS DEL ACNÉ:
Durante la historia de la humanidad se han inventado diferentes posibles etiologías o causas para el acné que hasta el día de hoy siguen circulando entre la población, simplemente creando confusión.
- ALIMENTOS RICOS EN CARBOHIDRATOS: Hasta hace poco se decía que el chocolate, raíces, vegetales y hortalizas cuya composición es principalmente almidón, y el azúcar eran causas de acné. Los estudios no han podido comprobar la relación entre estos alimentos y la enfermedad.
- MARISCOS CON NIVELES ALTOS DE YODO: No existe ninguna relación entre estos y el acné.
- DIETAS RICAS EN GRASAS: En cuanto a este aspecto existe una confusión extrema entre causa y exacerbación, las dietas ricas en grasas no aumentan la posibilidad de tener una piel con mayor producción de secreción seborreica, los estudios han determinado que la causa del aumento de estas secreciones es el desbalance de las hormonas sintetizadoras de testosterona y no así el aumento de grasa en nuestro organismo. Sin embargo, se ha comprobado una relación entre la exacerbación de la enfermedad y el consumo de alimentos ricos en grasas saturadas.
- HIGIENE PERSONAL DEFICIENTE: El bloqueo de los folículos pilosos comienzan en el cuello de los mismos, es decir, en sus profundidades, lo que hace imposible que partículas de polvo o conglomerados de células muertas de capas superficiales de la piel puedan ingresar a estos, desechando la teoría de que una higiene deficiente pueda provocar acné. No obstante, cuando se produce el rascado del comedón o su rompimiento por actos como reventárselos, deja una lesión mayor que puede sobreinfectarse con las bacterias que se encuentran en la suciedad de la superficie de la piel y que son arrastradas por el individuo al orificio. Por lo que se recomienda que si el deseo de lastimar la zona afectada con el comedón es inminente, se realice un aseo con jabón previo o posterior (no ambos).
- MASTURBACIÓN: No existe ninguna relación entre el acto de la masturbación y el acné.
CONSEJOS MÉDICOS PARA ACNÉ LEVE O MODERADO:
- No tocar los comedones en lo posible.
- Realizar sólo un lavado de la zona afectada (principalmente el rostro) durante las primeras horas de la mañana, con jabón de tocador y sin mucha intensidad en el acto. A mayor cantidad de lavados, se produce una resequedad de la piel que obstaculiza más los poros cutáneos.
- No utilizar cosméticos en la zona afectada; esto solamente empeorará la inflamación.
- Evitar utilizar prendas de vestir que provoquen la oclusión de los poros o el arranque de los cabellos (provocando una reacción inflamatoria) como: gorras, sombreros y ropa interior.
- No utilizar lociones de afeitado que contengan alcohol o perfumes en la zona afectada con acné, esto provoca irritación e inflamación obstruyendo los folículos pilosos y aumentado el acné.
- Si se revienta el comedón, con la ayuda de un algodoncillo colocar agua oxigenada en la zona presionando un poco, y una vez seco administre una crema cicatrizante; ambos servirán para evitar la sobreinfección y la formación de una cicatriz desagradable. Recuerde que al administrarse la crema debe evitar los rayos del sol directamente en la zona, para que no se forme una cicatriz oscura.
TRATAMIENTO DE LOS COMEDONES DEL ACNÉ:
Existen muchas sustancias entre ellos antibióticos en crema que pueden mejorar o empeorar el acné, además hay productos de uso culinario que se recomiendan como tratamiento en forma de mascarillas, entre ellos la miel por su poder abrasivo a la piel. Es importante que el paciente con acné entienda que colocándose alimentos en la cara, no solucionará su problema, sólo obtendrá en algunos casos una piel más sedosa pero rodeada de “granos”; y administrándose cremas en los comedones y cambiando cada vez una por otra hasta que se cansa de no obtener buenos resultados o que terminan obligándolo a acudir a un dermatólogo por el empeoramiento de los mismos; no es buena idea.
El tratamiento más eficaz para el acné leve a moderado hasta el momento se obtiene por medio del Peróxido de Benzoílo (2.5 – 10%), éste se puede encontrar en formas farmacéuticas como cremas, geles, lociones limpiadoras, máscaras faciales, adhesivos y/o barras. Lo ideal es administrarse la crema en toda la zona afectada (no sólo en los comedones) una vez al día antes de acostarse (acné leve) o dos veces al día (acné moderado) evitando siempre los rayos del sol o luz intensa luego de su colocación. Su compra puede hacerse en cualquier farmacia y no necesita prescripción médica.
Este tratamiento debe administrarse hasta que desaparezca el acné, y hay que tener bastante paciencia, puesto que los resultados no son rápidos. Cualquier producto que diga que sus resultados prometen desaparición de la enfermedad a las dos semanas, es mentira. El acné dura meses en tratarse y nunca desaparece, simplemente se controla o disminuye en gran medida.
CONSEJOS MÉDICOS PARA ACNÉ SEVERO O GRAVE:
Tratamientos para acné severo o grave y forunculosis, necesita la ampliación de antibióticos, principalmente Eritromicina o Doxiciclina y debe ser seguido y recetado por un médico especialista en Dermatología o Medicina Estética. Este antibiótico puede ser ampliado a la crema de Peróxido de Benzoílo o puede administrarse aparte por vía oral como tabletas.
Tanto para el Peróxido de Benzoílo como la Eritromicina o la Doxiciclina, deben ser administrados empezando con dosis altas y luego ir disminuyendo la dosis con la mejoría de la enfermedad, y no al revés, si bien la conjunción del Peróxido y el antibiótico evita la resistencia por parte de las bacterias al tratamiento, empezar con dosis bajas no provoca la desaparición de los radicales libres de la secreción seborreica que provocan el principio del desastre cutáneo llamado acné. También hay que mencionar que ambos pueden tener reacciones adversas que pueden ser un poco molestosas, si siente que llegan a ser inquietantes, detenga el tratamiento y acuda a su Dermatólogo.
Para las cicatrices posteriores al acné, especialmente por el rompimiento de los comedones, que pueden ser cicatrices bien formadas con bordes o sólo manchas. También existe tratamiento, pero se mencionan en otro tema.
Autoría y Edición:
Fecha de Publicación: 09 - Enero - 2010
Fecha de Última Actualización: 21 - Julio - 2011
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